Se ha hecho esperar más de lo que muchos hubieran deseado, pero parece que ya está aquí: la temporada de esquí arranca, las pistas de casi toda España abren y los copos empiezan a caer para inundar de blanco la ilusión de esquiadores.

Ir a esquiar es un plan cada vez más frecuente para familias, amigos y parejas. Un plan divertido y sano de invierno para el que no sólo hay que preparar la maleta, sino también la piel.

Desde Censalud queremos daros unos consejos que os ayudarán a tratar vuestra piel y así no sufrir las consecuencias del frío en las partes del cuerpo más expuestas: las mejillas, los labios, las manos, el cuello o el escote.

 

¿Cómo cuidar tu piel en invierno?

 

  1. Hidratación: es de vital importancia que mantengáis tanto los labios como la piel muy hidratada en todo momento. Para eso, es recomendable aplicar cacao o vaselina en los labios y crema hidratante en la piel varias veces al día.

 

  1. Evita lavarte en exceso las manos: somos conscientes de que a veces es un consejo difícil de cumplir, pero trataremos de evitar el contacto excesivo con el agua con el uso de guantes o cremas con efecto barrera.

 

  1. Evita las duchas con temperaturas extremas: ni el agua muy muy caliente ni tampoco muy muy fría. Ninguna de las dos medidas será beneficiosa para tu piel ya que aumenta el riesgo de deshidratación. En el punto medio está la virtud. Así desde Censalud os aconsejamos tomar duchas con agua tibia.

 

  1. Cuida tu alimentación: recomendamos el consumo de vitamina C y de antioxidantes. Además, es muy recomendable beber entre 1,50 y 2 litros de agua diarios.

 

  1. Gafas de sol y protección solar: este punto es especialmente importante para todos los que vayáis a pasar unos días en la nieve ya que ésta refleja el 80% de la radiación solar. Por eso es muy importante utilizar protección para proteger la piel y gafas oscuras para los ojos.

 

Tratamientos recomendados para cuidar la piel en invierno:

 

Desde Censalud también queremos recomendar una serie de tratamientos para los que crean que los consejos básicos se quedan cortos y prefieren complementar con algo más:

 

  1. Spectrum: terapia revitalizante para hidratar y mejorar textura de la piel con peelings, corrientes galvánicas y luces leds de última generación.

 

  1. Peelings antioxidantes: reparan el daño celular sin producir descamación de la piel.

 

  1. Peelings reparadores del ADN: las épocas en las que estamos más expuestos al sol, la radiación UV presente en los rayos solares causa lesiones en nuestras células. Ese daño se traducirá en una alteración de la estructura del ADN provocando un envejecimiento acelerado de nuestra piel. Gracias al peeling reparador del ADN recuperaremos la piel de los efectos negativos del sol.

 

 

  1. Mesoterapia facial con polivitaminas (Filorga): tratamiento con el que la piel se rehidrata y revitaliza de una manera profunda. Le aportaremos los nutrientes necesarios para reestructurar los tejidos desvitalizados.

 

  1. Mesoterapia con ácido hialurónico: una técnica de tonificación, revitalización y retensado del tejido cutáneo de la cara, cuello, escote.

 

 

  1. Protección solar muy alta con la textura adecuada para cada piel: cada piel es un mundo y por eso debemos aplicar en cada una de ellas la protección adecuada y personalizada.

 

Estamos seguros de que con todas estas sugerencias pasaréis unos días de esquí en familia fantásticos.